Cada vez son más personas las que se cautivan en seguir el culto de la “Santa Muerte”, no solo en México, sino también en Estados Unidos e incluso en Europa. Este culto es uno de los más “eclécticos”, porque sus rituales no se enfocan solamente a un solo propósito
que la santa muerte puede cumplir, según sus seguidores, sino que puede ser usado para diversos propósitos, dependiendo lo que el creyente desee y le pida en sus rezos a la santa muerte. Y hay para todas las cosas. La creencia de los que dan culto a la Santa
Muerte, reúne muchos sentimientos en ellos, como pensar que esta “cadavérica deidad” puede ayudarlos en sus necesidades, problemas personales, control del destino, prosperidad económica, sanidad en sus enfermedades, protección contra los enemigos, así como
también incluso pedirle venganza y castigos contra quienes les han hecho daño. Sus devotos manifiestan que la Santa Muerte puede incluso “cambiar vidas para bien”, ya sea drogadictos, alcohólicos etc. Por otro lado hay mucha superstición e idolatría por parte
de los creyentes de la Santa Muerte en su culto.
Es impactante ver la imagen de la Santa Muerte y todos los rituales que giran alrededor de su culto, para los que no comparten esta fe en ella es motivo de horror, pero para los que han depositado su fe en la Santa Muerte, puede ser una experiencia muy especial,
atrayente, estimulante, y que los hace sentir muy protegidos de toda aquella adversidad que se presente en la vida diaria de cada uno de ellos, la apariencia esquelética de la niña blanca no espanta a aquellos que se encomiendan a ella, le hacen oraciones
y le dan ofrendas de todo tipo. Las promesas que se le hacen a cambio de favores son el pan de cada día también, algunos devotos niegan que la Santa Muerte se cobre con la vida de aquellos que no cumplen sus promesas, otros han manifestado que si puede quitar
la vida si no se le cumplen sus promesas.
No es un culto practicado únicamente por la delincuencia (aunque tenga su origen moderno ahí) sino también por diferentes tipos de personas y trasfondos, tanto de bajos recursos como de una alta posición económica, la mayoría de los seguidores de la Santa Muerte
se dicen “católicos”, existen también otros adeptos que no tienen ninguna religión y su única creencia es este culto a la niña blanca. La iglesia católica romana se opone a este culto, muchas personas piensan que pueden ser católicos y al mismo tiempo practicar
este culto de la santa muerte.
En un libro de apologética católica romana contra la Santa Muerte y otras supersticiones, el P. Jorge Luis Zarazúa Campa admite y muestra lo siguiente:
“Tanto se ha extendido su culto que muchos católicos la consideran un santo más de la Iglesia Católica, tal vez porque sus promotores se encargan de difundirla con métodos similares a la forma en que se promueven las devociones católicas (rosarios, procesiones,
“misas”, etc), precisamente para atraer y atrapar a los católicos más desprevenidos y desorientados……Se puede considerar a la Santísima Muerte como una mutación más del amplio y polimórfico panteón de figuras poderosas del catolicismo, de su santoral,
sistema de creencias y rituales, y entrever su importancia como un ejercicio más de su flexibilidad ante los nuevos tiempos, las nuevas realidades vivenciales de sus fieles. Se puede hablar de un culto “caníbal” o fagocitador, que devora y asimila a otros
santos y figuras de poder místico/espiritual, así como a otros referentes étnicos y nacionales del catolicismo “Virgen de la Covadonga”, “Virgen de la Caridad del Cobre”, “Santo Ángel de la Guarda”. (2)
Este sincretismo lleva a los creyentes de la Santa Muerte a adoptar doctrinas y rituales similares a los del catolicismo romano, es por eso que muchos que se consideran “católicos” se sienten más cómodos en rendirle culto también a la niña blanca, ellos integran
el culto a la Santa Muerte con el culto de “santos y vírgenes” que también es muy amplio en el catolicismo latinoamericano. No hay problema para el creyente de la Santa Muerte en creer ambos cultos, si la petición no la concede determinado “santo” o “virgen”,
ahí está la Santa Muerte que es muy cumplidora, según los testimonios de los creyentes, y en muchos de los casos la Santa Muerte ya tiene el lugar principal en cuestión de peticiones, fe y resultados, muy por encima de los santos y vírgenes.

El culto a la Santa Muerte está sobrepasando en devoción, venta de imágenes, y confianza, en muchas maneras, tanto a los “santos” católico romanos, como a la Virgen de Guadalupe y otras, ya los devotos de la Santa Muerte hablan también de “apariciones” de la
niña blanca, en donde ella les pide edificarle altares. Las cadenas de oro de la Santa Muerte en el pecho de los creyentes o de otros tipos de material, también son muy comunes en sus seguidores. Muchos devotos manifiestan que el culto a la Santa Muerte es
tan legítimo como lo es la Iglesia Católica Romana. A cualquiera que presenta objeciones y critica al culto a la Santa Muerte, sus devotos son rápidos en señalar a esa persona diciéndole:
* Lastima que no la conozcas a la flaquita.
* Si no crees en ella, rétala a ver cómo te va.
* Eres ignorante.
* Cuando tú te mueras te vas a ir con la Señora (es decir la Santísima Muerte).
* El mismo Jesucristo cuando se murió, se fue con la Señora.
El creyente de la Santa Muerte en estos 5 argumentos principales y populares que generalmente presenta en defensa de su culto, parte de falsas presuposiciones. El primer argumento es un error, conocemos como se origina y como está establecido el culto a la
Santa Muerte, también sabemos que ellos han deificado el fin de la existencia terrenal de una persona. La muerte no es un ser, es el término de la vida terrenal de una persona, simplemente, aunque también es asociada con Satanás (Hebreos 2:14).
El segundo argumento parte de una percepción de deificación inexistente, que le otorga poderes omnipotentes y de autoridad a la muerte, es una manera preconcebida de medrentar a aquellos que niegan la validez del culto a la Santa Muerte y difieren de ellos.
El tercer argumento nuevamente es al contrario, son los creyentes de la Santa Muerte los que ignoran el fundamento de su creencia, incluso muchos han dicho que no les interesa investigar cómo se origina su culto, ¿miedo a la verdad? ellos creen que todo lo
referente a la Santa Muerte es verdad y no quieren saber nada más, no les interesa.
El cuarto argumento es una petición de principio, hay errores en los postulados anteriores, y en este punto en donde se pretende probar que el culto a la Santa Muerte es representado por una “Señora divina” y que nos iremos con ella el día que muramos (negando
la vida eterna en Cristo) cuando los puntos anteriores no pueden ser probados. Se apoya la premisa con la conclusión, no hay pruebas, es un argumento circular. El quinto argumento es una falacia non sequitur (no se sigue). No se puede deducir y concluir de
las premisas anteriores en favor de la Santa Muerte, que Jesucristo se fue “con la Señora”, porque no hay ninguna “Señora” que se lo haya llevado, Jesús fue recibido en el cielo y se sentó a la diestra de Dios (véase Marcos 16:19, Hechos 1:11 ), la Santa Muerte
no ocupa ningún lugar en la Trinidad divina. Jesús dijo en la cruz: “Padre, en tus manos encomiendo, mi espíritu” (Lucas 23:46). Jesús no dijo: “Señora Santa Muerte en tus manos encomiendo mi espíritu”.

¿Apariciones de la Santa Muerte?
Santiago Velázquez era velador en un parque se le apareció a la medianoche la Santa Muerte y le pidió que le erigiera un altar. Unos cuantos días después Santiago empezó a construírselo en el kilómetro catorce de la Ribereña, justo a un lado de un altar a la
virgen del Murillo. Hoy el altar se convirtió en un pequeño santuario donde existen decenas de nichos con la imagen de la figura, y a donde vienen todo el día creyentes. (3).
Resulta similar la petición de la “aparición” de la Santa Muerte a Santiago de que le “erigieran un altar”, con el mensaje de la aparición de la Virgen de Guadalupe a Juan Diego de “erigirle un templo”. ¿Invento Santiago esta historia de la aparición de la
Santa Muerte y su petición, como paralelo a la aparición guadalupana para darle credibilidad al culto de la niña blanca? es posible, y en caso de que Santiago no hubiera inventado este relato, también es posible que se pudiera tratar de un espíritu engañador
(1 Timoteo 4:1). Muchos creyentes, que le tienen fe a la santa muerte como Angélica López, dicen que es más eficaz que los “santos” católico romanos y la “Virgen” de Guadalupe”:
“Le pedí algo a la Santa Muerte y me lo concedió. Ahora vengo cada viernes a dejarle una veladora…Yo le había pedido el mismo favor a san judas Tadeo y a la virgen de Guadalupe, pero no me ayudaron. Una amiga me dijo que se lo requiriera a la Santa Muerte,
y si me ayudo.” (4)
La vela que dejo Angélica en la capilla es negra. Según los creyentes de la Santa Muerte, cada color de las velas tiene un significado distinto. La blanca es para la salud, la amarilla para el dinero y así. En el caso de la negra, esta es la que ayuda para
“las cosas difíciles”. La negra es la vela más solicitada. (5)
El periodista mexicano Diego Enrique Osorno nos relata lo que observo en esos “santuarios de la santa muerte”:
“No todos los nichos que hay aquí son de Santiago, sino de diversas personas que llegan y los instalan. Uno de ellos es propiedad de un curandero húngaro que vive en Matamoros y otro “es de una señora de Ciudad Miguel Alemán, que construyo el altar más grande
y que siempre le deja Buchanan’s y buenas cosas a la santa”. La presencia de dos forasteros (viajo acompañado por el foto-periodista Víctor Hugo Valdivia) no perturba a las personas que están en el pequeño santuario. “Los que vienen con mal contra ella, mal
se llevan”, explica confiada una de las mujeres que cuidan de vez en cuando los altares que hay aquí. Lo dice sin que sus palabras suenen a amenaza. Luego platica que hace tiempo vino una mujer borracha durante la madrugada y comenzó a gritarle insultos a
la Santa Muerte. “Y lo que paso fue que a la siguiente semana apareció muerta”. (6)
Son muchos los testimonios que se cuentan por parte de los adeptos de la Santa Muerte con respecto a aquellos que se “burlan o insultan” a su niña blanca y posteriormente se mueren por hacer eso. Y también de su “poder milagroso”, la confianza total en la Santa
Muerte por parte de los creen en su culto se nota, son fervorosos, dedicados, y puntuales a los requerimientos rituales y devocionales que se demanda en este culto. Muchos devotos han declarado que la fe de ellos primero es en Dios y después en la Santa Muerte,
a lo que habría que agregar que Dios no dijo que se le tuviera fe y se le rindiera culto a la Muerte, sino solo a Él (Mateo 4:10). Si no se conoce la Palabra de Dios ¿Cómo podremos afirmar lo que Dios dijo, o no dijo, aprueba o no aprueba?. La mayoría de los
devotos de la Santa Muerte no conocen la Escritura, otros la conocen poco, y muchos otros la rechazan. Hay oraciones que son directamente a la Santa Muerte, otras en donde se pide a Dios que ella sea su “abogada”, blasfemando y contradiciendo 1 Juan 2:1 que
dice:
“Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo”.
En su novela La Santa Muerte, el escritor Homero Aridjis dice que alrededor del culto a la figura se dan dos fenómenos: “El de la gente que pide favores o milagros para tener trabajo, salud o comida, y el de los hombres del poder económico, político o criminal,
quienes curiosamente le solicitan venganzas o muertes” (7). Hay mucho whisky, tequila, ron y tabaco como ofrenda. Eso le gusta a la Santísima, dicen. De vez en cuando, sobre todo por las noches, algún creyente llega con un conjunto norteño cantando el corrido
de la Santa Muerte que hizo famoso por acá a Beto Quintanilla. (8). También hay imágenes de la Santa Muerte forradas de billetes de 100 dólares, o pesos, en otras imágenes se puede encontrar de la misma manera “ofrendas” de chocolate, marihuana, cerveza, dulces,
y comida.


The skeletal female figure has a growing devotion in Mexico, Central America, and some places in the United States, but don’t be fooled by the Mary-like veil or the holy-sounding name.
She’s not a recognized saint by the Roman Catholic Church. In fact, in 2013, a Vatican official condemned devotion to her, equating it to “the celebration of devastation and of hell.”
“It’s not every day that a folk saint is actually condemned at the highest levels of the Vatican,” Andrew Chesnut, a Santa Muerte expert who has been studying the devotion for more than eight years, told CNA.
Chesnut is the Bishop Walter F. Sullivan Chair in Catholic Studies at Virginia Commonwealth University and author of «Devoted to Death: Santa Muerte, the Skeleton Saint,» the only English academic book to date on the subject.
Despite her condemnation from on high, Santa Muerte remains increasingly popular among criminals, drug lords and those on the fringe of society, as well as cultural Catholics who maybe don’t know (or care) that she is condemned by the Church.
“She’s basically the poster girl of narco-satanic spirituality,” Chesnut said.
According to Chesnut’s estimates, Santa Muerte is the fastest growing religious movement in the Americas – and it’s all happened within the past 10-15 years.
“She was unknown to 99 percent of Mexicans before 2001, when she went public. Now I estimate there’s some 10-12 million devotees, mostly in Mexico, but also significant numbers in the United States and Central America,” he said.
The roots of Santa Muerte
Although she has recently exploded in popularity, Santa Muerte has been referenced in Mexican culture since Spanish colonial times, when Catholic colonizers, looking to evangelize the native people of Mexico, brought over female Grim Reaper figures as a representation of death, Chesnut said.
But the Mayan and Aztec cultures already had death deities, and so the female skeletal figure became adopted into the culture as a kind of hybrid death saint.
She’s also mentioned twice in the historical records of the Inquisition, when Spanish Catholic inquisitors found and destroyed a shrine to Santa Muerte in Central Mexico. After that, Santa Muerte disappeared from historical records for more than a century, only to resurface, in a relatively minor way, in the 1940s.
“From the 1940s to 1980s, researchers exclusively report Santa Muerte (being invoked) for love miracles,” Chesnut said, such as women asking the folk saint to bring back their cheating husbands.
She then faded into obscurity for a few more decades, until the drug wars brought her roaring back.

What’s the appeal of a saint of death?
Part of the attraction to Santa Muerte, as several sources familiar with the devotion explained, is that she is seen as a non-judgemental saint that can be invoked for some not-so-holy petitions.
“If somebody is going to be doing something illegal, and they want to be protected from the law enforcement, they feel awkward asking God to protect them,” explained Fr. Andres Gutierrez, the pastor of St. Helen parish in Rio Hondo, Texas.
“So they promise something to Santa Muerte in exchange for being protected from the law.”
Devotees also feel comfortable going to her for favors of vengeance – something they would never ask of God or a canonized saint, Chesnut said.
“I think this non-judgemental saint who’s going to accept me as I am is appealing,” Chesnut said, particularly to criminals or to people who don’t feel completely accepted within the Mexican Catholic or Evangelical churches.
The cultural Catholicism of Mexico and the drug wars of the past decade also made for the perfect storm for Santa Muerte to catch on, Chesnut explained. Even Mexicans who didn’t grow up going to Mass every Sunday still have a basic idea of what Catholicism entails – Mass and Saints and prayers like the rosary, all things that have been hi-jacked and adapted by the Santa Muerte movement.
“You can almost see some of it as kind of an extreme heretical form of folk Catholicism,” he said. “In fact, I can say Santa Muerte could only have arisen from a Catholic environment.”
This, coupled with the fact that Mexican Catholics are suddenly much more familiar with death, with the recent drug wars having left upwards of 60,000 – 120,000 Mexicans dead – makes a saint of death that much more intriguing.
“Paradoxically, a lot of devotees who feel like death could be just around the corner – maybe they’re narcos, maybe they work in the street, maybe they’re security guards who might be gunned down – they ask Santa Muerte for protection.”

Why she’s no saint
Her familiarity and appeal is actually part of the danger of this devotion, Fr. Gutierrez said.
“(Santa Muerte) is literally a demon with another name,” he said. “That’s what it is.”
In his own ministry, Fr. Gutierrez said he has witnessed people who “suffer greatly” following a devotion to the folk saint.
Fr. Gary Thomas, a Vatican-trained exorcist for the Diocese of San Jose, told CNA that he has also prayed with people who have had demonic trouble after praying to Santa Muerte.
“I have had a number of people who have come to me as users of this practice and found themselves tied to a demon or demonic tribe,” he said.
Fr. Gutierrez noted that while Catholics who attend Mass and the sacraments on a regular basis tend to understand this about Santa Muerte, those in danger are the cultural Catholics who aren’t intentionally engaging in something harmful, but could be opening the door to spiritual harm nonetheless.
Elizabeth Beltran is the parish secretary at Cristo Rey Church, a predominantly Latino Catholic parish in Lincoln, Nebraska.
Beltran, who grew up in Mexico and whose family is still in Mexico, said she started noticing Santa Muerte about 15-20 years ago, but she hasn’t yet noticed the presence of the devotion in the United States.
Besides narcos and criminals, the folk saint also appeals to poor, cultural Mexican Catholics or those who are simply looking for something to believe in, Beltran said.
“People who don’t know their faith very well, it’s very easy to convince them” to pray to Santa Muerte, she said. It’s common practice in Mexico for people to mix superstitious practices with Catholic prayers like the Our Father or the Hail Mary, in order to gain trust in the Catholic culture.
Besides her demonic ties, she’s also a perversion of what the practice of praying to saints is all about, said Fr. Ryan Kaup, a priest with Cristo Rey parish.
“What we venerate as saints are real people who have chosen this life to follow the will of our Lord and have done great things with their lives, and now they’re in heaven forever, and so that’s why we ask for their intercession,” Fr. Kaup said.
“So taking this devotion and this practice that we have of asking for this saint’s intercession and twisting it in such a way as to invoke this glorified image of death is really a distortion of what we believe is true intercession and truly the power of the saints.”
Because of her growing popularity in the United States, Fr. Gutierrez said he is hoping that bishops and Catholic leaders in the U.S. become more aware of the danger of the Santa Muerte devotion and start condemning it publically.
“I would love to hear something on a national level, from the U.S. conference of Catholic bishops or from local bishops speaking about it publicly,” he said. “I think that would be one way to really call it to attention.”
Fr. Thomas added that honoring a saint of death is a corruption and distortion of what Christians belief about Jesus, who came to give us eternal life.
“‘Saint Death’ is an oxymoron. God is a God of the living, not the dead.”
